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23 ESTRATEGIAS PARA COMER MUY SANO Ideal
para aquellas que no quieren cocinar o no tienen tiempo. Una
ayuda y pautas para aprovechar al máximo tu imaginación a favor
de tu salud integral. Optar
siempre por una ensalada como primer plato del mediodía. Así cubre por
costumbre un conveniente aporte diario de vitaminas y minerales, además de
buena fibra, cumpliendo con una de las raciones diarias de verdura (2) que se
necesitan. Tener siempre lechuga lavada y escurrida en la heladera, metida en
un bol. Cocinar
con olla a presión rápida. Reduce el tiempo de cocción y además garantiza
una mayor permanencia de los nutrientes con tendencia a volatizarse, como las
vitaminas hidrosolubles (vitaminas del grupo B y vitaminas C). Cocinar
las verduras “esponja” en el microondas. Dentro de esta categoría deben
incluirse los calabacines, las berenjenas, los pimientos, etc. El microondas
permite cocinar reduciendo al máximo el contenido graso. Utilizar
la técnica del “papillote” para las recetas al horno. Consiste
sencillamente en envolver el alimento con papel de aluminio y meterlo en el
horno hasta su cocción. Permite que sobre todo verduras (con ajo y aceite) y
pescados (con limón y perejil) queden jugosos sin necesitar muchas grasas
para su elaboración. El
aceite de oliva virgen. Lo mejor para aderezar las ensaladas. Un buen aceite
de oliva virgen realza el sabor de los vegetales frescos y de las verduras
cocidas o al vapor. Si, además, incluye en la aceitera unos dientes de ajo
sin pelar o una ramita de tomillo, el aceite tomara un sabor exquisito. Las
conservas de legumbres son un buen recurso paras disponer en escasos minutos
de un buen plato de ellas. Bastara con prepararlas con un sofrito de ajo,
cebolla y tomate, una pizca de pimentón (dulce o picante) y con hierbas aromáticas
al gusto. Tampoco les vendrá nada mal una pizca de azafrán. Sustituir
la mayonesa por una salsa de yogur. Basta con mezclar 1 yogur con el jugo de
medio limón, perejil o cebolla finamente picados, sal y pimienta. Combina muy
bien con rabanitos y espárragos... Con
queso blanco fresco también puede preparar una salsa ligera para acompañar
ensaladas de zanahoria, ramitas de coliflor, tomates. Mezclar cuatro
cucharadas de queso con una cucharada de vinagre, una cucharada de aceite de
oliva, sal y pimienta. Esta salsa para cuatro personas puede conservarla en la
heladera. No
deje de lado al pan. Es una fuente ideal de hidratos de carbono, de los que
necesitamos unas 5 raciones diarias de unos 60 gramos. La Organización
Mundial de la Salud recomienda un consumo de hasta 250 gramos por día, pero
últimamente no llegamos a esa cantidad porque hemos sustituidos el pan por
otras fuentes de hidratos de carbono, que aunque sigan siendo sanas (por
ejemplo, la pasta) exigen mas trabajo para su elaboración. El sándwich de
pan integral con lechuga, tomate, jamón o queso sigue siendo la mejor
merienda o el sustituto eventual de una cena. La
fritura también es buena si se practica con moderación. Al freír en aceite
caliente, el agua del alimento se evapora rápidamente y entonces se produce
la costra crujiente que impermeabiliza su superficie e impide que entre mas
grasa. También se produce un intercambio de ácidos grasos entre el aceite y
el alimento, con lo que este ultimo se enriquece de ácidos grasos
poliinsaturados y pierde los saturados. Eso sí, utilizar un buen aceite de
oliva virgen. Ideal
para convertir las ensaladas en platos únicos: agregar trocitos de atún en
conserva, o simplemente huevo cocido. Añadir también papas cocidas a rodajas
o maíz en conserva y frutos secos (nueces, almendras, etc.). Regarlo todo con
una vinagreta. Si
le gusta ingerir mermelada en el desayuno, consumirla siempre con pan integral
o de cereales. La fibra que contienen ralentizara la absorción de azucares,
aportando energía durante mas tiempo y haciendo que la persona no
desfallezca. ¿Un
tentempié rápido y sano? Un puñado de frutos secos. Las almendras aportan
proporcionalmente mas calcio que la leche; las nueces son ricas en ácidos
grasos omega 3 (los del pescado azul que previenen las trombosis); las
avellanas son de fácil digestión y constituyen una buenas fuente de proteínas
y fibra... Opciones
proteicas muy rápidas y sanas: el jamón serrano y el queso curado. Quienes,
además, deseen cuidar la líneas pueden optar por el queso blanco fresco y el
jamón o la pechuga de pavo. No
descartar las sardinas en lata, además de proporcionar ácidos grasos omega 3
(antitrombosis) se enriquecen con los ácidos grasos insaturados del aceite
vegetal en el que están bañadas y con el calcio que desprenden sus espinas
en miniatura. Preparar un picadillo de tomate y cebolla y agregar las sardinas
finamente troceadas y un puñado de aceitunas negras. El
pesto para acompañar la pasta resulta fácil de prepara y la convierte en un
plato completo. Machacar en un mortero 4 dientes de ajo y un puñadito de
hojas de albahaca frescas con sal. Cuando la mezcla adquiera consistencia,
agregar 50 gramos de queso rayado y 4 cucharadas de aceite de oliva. Remover
bien y finalmente añadir un cucharón del agua de cocinar la pasta antes de
condimentar esta con el pesto. Es para 4 personas. El
pepino es un regalo para la piel, además de aportar poquísimas calorías.
Ingerirlos con crema fría: pelar 4 pepinos y rayarlos, revolviéndolos con
dos yogures naturales. Sazonar al gusto y servir la crema bien fría con
hierbas frescas bien picadas. Queda espectacular con menta. Mezclar
yogur con frutas bien picadas. Damascos, cerezas, peras, etc. Además de la
deliciosa frutilla, cualquier variedad es buena. Se añade también frutos
secos picados, obtendrá una opción completa para el desayuno, la merienda o
para una cena ligera. Una versión mas sofisticada es la mezcla de yogur con
paltas y almendras. Las
pizzas también resultaran sanas si escoge usted misma el relleno. Sobre una
base congelada poner, además de los clásicos ingredientes (tomate y queso
muzzarella), aros de cebolla, laminas de champiñones y pimienta. ¿Le
gustan las papas fritas? Le ofrecemos una opción menos calórica. Pelar papas
medianas o más bien pequeñas, cortarlas por la mitad, espolvorearlas con ajo
picado y perejil, sazonar al gusto y regarlas con aceite de oliva virgen.
Introducirlas en el horno previamente calentado y dejar que se doren. Están
exquisitas y resultan mas livianas. Entre
las opciones de mar, no olvidar las almejas. Aromatizan con su profundo sabor
marino cualquier plato – por ejemplo, un sencillo arroz con ajo y perejil -
, no engordan y aportan una dosis importante de calcio. Si
es incapaz de renunciar a la carne, redescubra el conejo. Su carne es suave,
presenta casi la mitad de calorías respecto al cordero. Pida en la carnicería
que se lo deshuesen y dejarlo reposar en una marinada compuesta de ajo,
perejil, orégano, vino blanco, sal y opcionalmente, pimentón dulce o una
pizca de picante si le gusta el sabor fuerte. Quedara muy sabroso a la
plancha. Le
aconsejamos el té verde bien frío para los primeros calores. Prepararlo con
agua fría, agregar si quiere unos cubitos de hielo...y a disfrutar mientras
quema grasas, lucha contra el colesterol y estimula el organismo.
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