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BASTA DE GRITOS Si gritas, te enfurecés, pateas el suelo, vociferás y tiras cosas por el aire porque te hace sentir mejor en momentos de enojo, está bien, pero practicalo solo como una autocomunicación privada, personal. Hacelo sola, si fuiste testigo de semejantes conductas en casa, en tu etapa de crecimiento, ya sabes que el remedio de los gritos pocas veces remedia nada. Es un falso remedio para la furia. ¿Porqué?
TEST
RESULTADOS. Intenta cambiar tu conducta: Es importante examinar los disparadores, si acontecimientos inesperados son los que con mayor facilidad desencadenan tu frustación, lo que está siendo violada es tu sensación de dominio sobre tu territorio o tu día. Cuando eso ocurre, muchas de nosotras nos culpamos de no poder prever absolutamente todo lo que puede ocurrir. Entonces nos enfurecemos con nosotras mismas, pero en nuestra frustación les gritamos a todos los demás. Si no nos podemos dominar, lo mejor es aceptar la situación y dejar de intentar, en ese momento, el control de todo. Por ejemplo, estás atascada en el medio de una marcha, y llegas tarde a una cita importante. No golpees el techo del auto y grites como una loca, no solo llegarás tarde a la cita sino alterada. Pone la música tranquila en el auto, relajate y no conviertas el atasque en un fracaso personal. Si gritas más cuando te insultan, tu estallido significa:
En el primer caso examina la importancia de la persona que te insulta. No es lo mismo que te insulté un taxista por una maniobra distraída (francamente, se él está nervioso es su problema) que alguien que te conoce y es importante para vos. Puede ser que sientas que el insulto quiere decir que sos menos perfecta para ella. Tal vez signifique que la desaprobación vale la pena de ser escuchada. Pero escucha las informaciones respecto de cómo te ven los demás. No llegues a la conclusión que toda tu persona está siendo criticada, o que tu autoestima tiene que ser relacionada a la fuerza con haber sido "retada" o "insultada". Tu autoestima te pertenece, un insulto refleja las necesidades o sensibilidades del otro. Decidí si el insulto es útil como información, o sólo es dañino. Si es así, manejalo como una afirmación destinada a herir, no un dato relacionado con vos. Si tu reacción en forma de gritos, ante un insulto, estalla porque el botón que alguien apretó es el que no quiere admitir que tenes, sabé que eso le pasa a todo el mundo. Todos detestamos cuando nos critican por algo que nosotros mismos nos criticamos y que intentamos ocultarnos. "¿A mí me acusas de ser como ella? Jamás! Por lo general se trata de
las mismas conductas inaceptables y que menos toleramos en los demás. Es típico
la madre que no soporta en su hija, sus mismos defectos. Por lo tanto, trata
de conocer tus propias características menos aceptables.... y acéptalas o
proponerte cambiarlas. Una vez que lo logres, las críticas de los demás
ejercerán menos impacto sobre vos, porque no revelan un secreto ni acentúan
tu censura sobre vos misma. Teóricos del aprendizaje social como Albert Bandura afirman que gritamos más cuando estamos con otros que gritan, porque vemos que los gritos les dan resultado, y entonces queremos que también nos los dé a nosotras. Ojo con el contagio, con la sugestibilidad y la imitación. Eso puede llevarnos a una conducta que no elegimos nosotras mismas premeditadamente y termine perjudicandonos. Si gritas porque no tenes opción alguna respecto de algo, analiza la realidad de la situación. A veces no tenemos opciones, pero a veces sí las tenemos, simplemente no nos animamos a enunciar nuestra elección; hacernos responsables por ella. Es importante aprovechar todas las opciones que se cruzan por tu camino. Cuanto más remedies, todos los días, tu sentimiento de elección y de control, menos vas a necesitar gritar a cada instante.
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