| Consejos
para el uso de Computadoras La difusión del uso
de computadoras personales ha transformado
radicalmente la actividad laboral y personal de
millones de personas en el mundo entero.
Las más
afectadas por este cambio, son las personas
cuyas ocupaciones requieren de una permanencia
prolongada frente a una PC, con el consiguiente
riesgo de sufrir, desde incomodidades leves
hasta lesiones en su organismo.
Las sillas
ajustables y escritorios bien diseñados, como
así también la posición adecuada del teclado
y monitor, y una buena iluminación contribuyen
a la reducción del stress que este trabajo
puede causar. La tensión prolongada puede
causar niveles altos de fatiga a lo largo del día
cuando el puesto de trabajo no es adecuado,
mientras que pequeños ajustes en el ambiente
laboral pueden brindar mayor confort y reducir
la oportunidad de que ocurran lesiones futuras.
A
continuación encontrará más información para
optimizar su estación de trabajo. La disfunción
por trauma acumulativo es un tipo de lesión que
se produce por mantener el cuerpo sometido a
presiones constantes.
Existen
distintos factores que contribuyen a su
presentación: Las posturas corporales
inadecuadas. El esfuerzo que demandan los
movimientos. La repetición de
movimientos. El tiempo.
Los
trastornos más frecuentes provocados por el
trabajo con computadoras son:
El dolor
de hombros y espalda por contracturas.
Las
tendinitis a nivel de muñecas y manos.
La
fatiga visual.
Las
siguientes medidas pueden contribuir a evitarle
estos inconvenientes:
LA POSICIÓN
SENTADA: La silla es un componente importante en
la ergonomía del puesto de trabajo. Una buena
silla es la que permite mantener una postura cómoda
a lo largo del día. Para ello, la altura del
asiento debe permitir que los muslos permanezcan
horizontales, sin sentir presión en ningún
punto de su cara posterior, a fin de no afectar
la circulación sanguínea. Asimismo, esa altura
debe permitir que los pies apoyen descansando cómodamente
en el piso, sin sentir presión en las plantas.
El uso de un apoya pies puede resultar de
utilidad en algunos casos.
El
respaldo debe formar un ángulo de entre 90° y
100° con el asiento; debe brindar un firme
apoyo a la espalda y ser regulable de manera que
se adapte a la altura que el confort de cada
individuo requiera. La posición sentada debe
variarse a intervalos regulares, dado que el
mantener una postura fija durante tiempo
prolongado, produce fatiga y contracturas.
En lo
referente a la postura de brazos y manos, lo
ideal es que los brazos se extiendan a los
costados del torso en dirección vertical o
ligeramente inclinados hacia delante, y que
formen un ángulo de entre 70° a 120° (ideal
90°) con los antebrazos, siendo preferible
descansar éstos sobre un apoyabrazos.
Es
recomendable que las muñecas se mantengan
apoyadas y en línea con los antebrazos,
actuando las manos sobre un teclado levemente
inclinado (hasta 25°).
En cuanto
a lo visual, se sugieren las siguientes
recomendaciones: Mantener la cabeza erguida, con
una distancia de no menos de 50 cm (mejor entre
60cm y 90 cm) entre los ojos y el monitor. El ángulo
de visión hacia el monitor debe ubicarse entre
la horizontal y 60° inferiores, dado que la
postura normal de acomodación-convergencia es
hacia abajo
El brillo,
el color y el contraste deben adecuarse a las
preferencias personales en relación a la
luminosidad del resto del ambiente. Los filtros
de pantalla, así como los anteojos con filtros
no son imprescindibles, debido a que los niveles
de radiación del tubo son muy pequeños, aunque
pueden resultar muy confortables en algunos
operadores.
Evitar
fuentes de luz puntuales e intensas; ubicar las
fuentes luminosas con una incidencia de 90° con
respecto a la pantalla; No colocar el monitor
contra un ventana que no pueda oscurecerse;
ajustar la inclinación de la pantalla a fin de
eliminar reflejos molestos; Preferir tipo y tamaño
de los caracteres que sean de fácil percepción;
evitar las luces ambientales que produzcan
fluctuación perceptible (tubos fluorescentes),
siendo preferibles las de tipo incandescente.
Realizar
una consulta oftalmológica a fin de detectar
vicios de refracción y anomalías en la posición
de los ojos (forias o insuficiencia de
convergencia) que pueden ser subsanados con
corrección óptica o ejercicios ortópticos.
Tenga en cuenta que al fijar la vista durante
tiempo prolongado en tareas que requieren atención
y concentración reducen el parpadeo, produciéndose
la falta de una lubricación adecuada, secándose
la conjuntiva y la córnea, con la consiguiente
aparición de enrojecimiento y síntomas
molestos. También es importante el ambiente de
trabajo en cuanto a presencia de
acondicionamiento de aire inadecuado, tanto en
la humedad (demasiado secos) como a las
corrientes de aire de los forzadores del aire
acondicionado (no deben dirigirse hacia la cara
del operador).
Recuerde:
Consiga
una posición de trabajo cómoda.
Mantenga
el monitor a más de 50 cm de distancia.
Evite
fuentes luminosas puntuales en su campo visual.
Regule las
condiciones de su monitor a luminancias y
caracteres que le resulten agradables a la
vista. Mantenga condiciones ambientales de
temperatura y humedad adecuadas.
No
permanezca más de 30 minutos en posición
sentada frente al monitor (levántese y camine
durante un par de minutos).
Alterne
frecuentemente su mirada entre el monitor y la
visión lejana, preferentemente a través de una
ventana hacia objetos lo más lejanos posible.
Parpadee
frecuentemente. Realice una consulta con su
oftalmólogo en forma periódica, o
inmediatamente ante la aparición de síntomas
visuales.
|