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El súper test de la comida! Sepa
ya cómo es usted!
Lo primero que se debe hacer para
realizar una dieta consiste en elegir de manera adecuada y razonable,
bajo la supervisión de un profesional especializado en nutrición,
raciones de alimentos sanos, que se caractericen por contener las proteínas,
vitaminas y minerales que el organismo necesita. Pero también consiste
en evaluar cómo y hasta qué punto abusamos de la comida, ya sea para
premiarnos por alguna cuestión determinada, como para castigarnos por
otra no tan agraciada… más allá de lo prudente o aconsejable. Atrévase
a descubrirse a sí mismo y vea si tiene por costumbre comer para algo
muy diferente que saciar sus necesidades fisiológicas. No se acobarde,
tome un lápiz y complete el cuestionario, que quizás hasta se
sorprenda con los resultados obtenidos por este test.
Como podrá observar, el cuestionario le proporcionará un bagaje de
información acerca de ciertas pautas en cuanto al modo de ingerir
alimentos, pero de tres formas diferentes:
• En primer lugar: las respuestas sinceras a las preguntas de cada
categoría aumentará su conocimiento acerca de los modos concretos,
para saber si es o no usted un "adicto" a la comida.
• En segundo lugar: comparado con el índice de valoración diseñado
para comprobar a los "adictos" de los "no adictos",
su puntuación total le mostrará gráficamente el grado de su
dependencia de la comida.
• En tercer lugar: la información y los ejemplos que se incluyen en
esta prueba, le informarán acerca de la naturaleza de su obsesión.
Asímismo, le brindamos algunos breves consejos para poder sacar el
mayor provecho al cuestionario:
• No considere la necesidad de tomarse literalmente las preguntas o
ejemplos, sino que debe utilizarlos para estimular su memoria acerca de
situaciones afines aplicables a su propia experiencia.
• Piense tanto en su pasado como en su presente, aunque sea tentador
desechar muchas de las preguntas, ya que ha estado dominando con éxito
su ingestión de alimentos durante algún tiempo.
• Puesto que el cuestionario es simplemente el inicio de su futuro
programa de dieta, quizás sea conveniente anotar –para una futura
consulta con el médico especialista– los pensamientos o recuerdos que
se produzcan mientras procede a llenarlo.
1.“Adicción” a la
comida
La fijación por
los alimentos
¿Está preocupado por la comida y por su próxima oportunidad para
comer?
¿Se ha perdido lo que alguien estaba diciendo porque pensaba en la
comida?
Ejemplos: retrasarse examinando el menú del restaurante después que
los demás han elegido y vuelto a la conversación; perder el hilo del
diálogo o del pensamiento mientras se come con los ojos algún plato
humeante en una publicidad gráfica o televisiva.
En un cocktail o festejo determinado ¿siente la atracción del buffet o
mesa de comidas y refrescos como un imán? Ejemplos: pica durante toda
la velada confundiéndose entre otros que van y vienen o resuelve
transformarse en una persona virtuosa y dedica la velada y su energía a
resistir el impulso ocasionado por el atractivo de la comida.
¿Ha cometido errores en el estudio y/o trabajo debido a que se
encuentra pensando en la comida que ingirió o podría ingerir?
¿Estar en contacto con los alimentos hace que usted resulte de difícil
acceso para ciertas cuestiones laborales?
Ejemplos: debido a sus reiterados
viajes a la máquina expendedora de golosinas se pierde importantes
llamadas telefónicas.
¿Se ha encontrado en una situación peligrosa mientras conducía,
debido a que su atención estaba centrada en la comida?
Muchos obesos han informado en
recientes investigaciones médicas, que piensan todo el tiempo o la
mayor parte de él en la dichosa comida. "Y ahora… ¿qué
como?" Es la decisión con la que frecuentemente se enfrentan. Su
preocupación por los alimentos, el comerlos o no comerlos, es el factor
principal que diferencia a un "adicto a la mesa" del que no lo
es. Es similar a la preocupación que contribuye a diferenciar a un
alcohólico, de una persona que bebe sólo en las reuniones sociales.
2. El estilo de vida centrado
en la comida
Cuando planea un festejo ¿su primera decisión se refiere a lo que va a
servir? Ejemplo: preparar el menú antes de decidir a quién va a
invitar, preocuparse por la presentación de la comida, en lugar de cómo
congeniarán sus invitados.
¿Tiene amigos que fundamentalmente funcionan como compañeros de comida
o dieta?
¿Ir a comer afuera es su forma principal de entretenimiento?
¿Su conversación se centra en la comida, los restaurantes, parrillas,
pizzerías y fast-food de moda?
¿Se la pasa averiguando sobre recetas nuevas o dietas rápidas o
innovadoras?
¿Se siente decepcionada cuando sus compañeros de trabajo o estudio se
muestran reacios a acudir a su restaurante favorito?
¿Elige y prevee lo que ingerirá antes de llegar a casa o a un
restaurante, cuando no hace ni cuatro horas que ha comido o cuando en
realidad, no está verdaderamente hambrienta?
Si tiene un estilo de vida
centrado en la comida, tal vez busque rodearse de personas que compartan
su intenso interés por someterse a una dieta o por ambas cosas. Dichas
personas son, por ejemplificarlo de alguna manera, su equivalente a los
compañeros de bebida de los alcohólicos. Seguramente, también
encuentre como principal programa de salidas el ir cenar afuera,
excluyendo la posibilidad de ir al cine, al teatro, a conciertos,
conferencias, museos o acontecimientos deportivos y/o plan de ejercicios
físicos al aire libre, como forma de diversión y entretenimiento. Para
aumentar su conciencia, trate de estar atenta e intente detectar cuáles
son los temas que traen a colación las personas que lo rodean, cuando
establecen un diálogo con usted: ¿Le preguntan principalmente como era
la comida en la fiesta a la que acaba de asistir? ¿Le indagan sobre cuál
es su más reciente "hallazgo" en materia de restaurantes? ¿Le
piden su opinión sobre un régimen de alimentos determinado?
3. El "adicto"
engullidor
¿Come usted de prisa?
¿Se pregunta qué pasó con su comida porque no recuerda haberla
terminado?
¿Usted termina de comer antes que todos los demás?
¿Come sin saborear los alimentos?
¿Le parece haber disfrutado poco de su comida?
Algunas personas afirman que
comer es su principal alegría en la vida o el único vicio que les
queda. Sin embargo, los comportamientos descriptos de los "adictos
express" reducen indudablemente su placer. Como consecuencia,
necesitan más comida para sentirse verdaderamente satisfechos.
4. El "adicto"
privado
¿Tiene alguna preferencia
por comer a solas?
¿Preferiría que otras personas (familiares, amigos, compañeros) no
vean lo que come o con qué frecuencia?
¿Come poco delante de alguien y come más después?
¿Come bocadillos a escondidas cuando cocina o sirve la mesa?
¿Come en el auto, mientras maneja?
¿Asalta la heladera a medianoche para que nadie pueda descubrirlo?
Es característico de algunas
personas sentirse culpables, confusos o avergonzados porque otros sepan
lo que comen, lo que quieren comer o hasta qué punto observan y
disfrutan de la comida. Son personas, en general, muy reservadas.
5. La comida como solución
¿Utiliza ciertos alimentos como si se tratara de un tratamiento
medicinal?
¿Tiene alimentos o alguna comida específica que utiliza para manejar
situaciones que generan emociones
incómodas?
Ejemplo: comer algo dulce o
salado, cuando se siente nerviosa y/o deprimida.
¿Utiliza la comida para llenar el vacío que siente en su interior o en
su vida?
Ejemplo: preparar unas
tostadas con un café con leche como preparaba mamá, el sábado por la
noche cuando hubiera preferido en realidad tener alguna cita.
¿Come para aliviar el cansancio o el aburrimiento?
¿Elige algún menú especial para mantenerse despierto?
¿Come para ayudar a conciliar el sueño?
¿Come cuando no está hambriento, porque si no podría pasar hambre?
Los "adictos" a la
comida desean una vida tranquila, feliz y placentera. Cuando la realidad
de sus vidas no concuerdan con sus esperanzas, prefieren el efecto
sedante de los hidratos de carbono o grandes cantidades de comida en
lugar de experimentar sensaciones como: ira, tensión, tristeza, temor,
aburrimiento, soledad, ¡incluso hambre! Son personas –que a menudo–
tratan de conformarse con las comidas que (en el pasado) sus padres les
ofrecieron, en lugar de palabras tranquilizadoras y abrazos
contenedores.
Fuente Salud Vital
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