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¿A usted se le cae
el pelo? No está sola, es la mayor preocupación de las mujeres con respecto a su pelo. Le contamos cuáles son las causas, cómo prevenirlas y los tratamientos disponibles. Si cada mañana cuando se peina quedan en el peine una cantidad alarmante de agonizantes pelos esta nota es para usted.Hasta no hace mucho la caída del cabello era un problema casi privativo de los hombres, pero desde un tiempo a esta parte también afecta a las mujeres. A tal punto que un estudio realizado recientemente por la empresa Unilever indica que el principal problema que las argentinas mencionamos con respecto a nuestro cabello es su anormal caída, exactamente el 38 por ciento de las encuestadas respondió de esa manera. Los factores que influyen en la pérdida masiva del cabello entre las mujeres son el estrés (que con los cambios sociales se asemeja al de los hombres), las dietas adelgazantes, el tabaco, la ingestión de alcohol y otras sustancias, entre otros. Según los expertos cada una de nosotras cuenta con aproximadamente entre 110.000 y 120.000 cabellos. El problema se produce cuando se caen más pelos de los que crecen, lo normal es perder entre 10 y 30 pelos diarios. La caída anormal del pelo puede ser síntoma de que algo no está funcionando bien en nuestro organismo. ¿Qué produce exactamente que un día el cabello pierda fuerza y se desprenda? Las causas son muy variadas: Enfermedades. Especialmente la anemia, infecciones variadas, operaciones quirúrgicas y determinados tratamientos y medicamentos. Herencia genética. Es privativa de los hombres, en quienes la calvicie se desencadena por factores hereditarios y es progresiva, mientras que en la mujer esto no ocurre y la pérdida de pelo puede ser reversible. Estrés. Provoca contracturas que impiden una buena irrigación de sangre al cuero cabelludo y, en consecuencia, una deficiente llegada de nutrientes. El cabello se debilita y cae. Y el que crece es defectuoso y no es posible el recambio, ya que la misma contractura impide la multiplicación celular. Cuando hablamos de estrés, por supuesto, también nos referimos a emociones intensas y prolongadas y a los estados depresivos. A veces, la ingestión de algunos antidepresivos también colaboran para la caída del pelo. Dietas. Aquellas que resultan pobres en proteínas y hierro, estados carenciales y regímenes de adelgazamiento estrictos. La caída del cabello puede deberse a una carencia de vitamina B, hierro o a un déficit de aminoácidos llamados azufrados, entre los que se encuentran la cistina y la cisteina. nFactores hormonales. El DHT o dihidrotestosterona es una hormona que afecta a una de cada cuatro mujeres y, más aún, a los hombres. El DHT es la resultante de la combinación de alto nivel de testosterona con una enzima llamada 5 alfa-reductasa, presente en la piel y en el cuero cabelludo, con predominio en las glándulas sebáceas. Al transformarse en DHT lleva a los folículos de cada pelo a su atrofia, originando la calvicie. No es casual que en los hombres este problema sea más frecuente, ya que ellos poseen mayor cantidad de testosterona que las mujeres. Sin embargo, el problema también nos afecta, más aún si atravesamos etapas de desbalance hormonal , como el embarazo o la menopausia, períodos en los que aumenta la cantidad de testosterona y de progesterona (que en cierta medida también influye) y, con éstas, la cantidad de DHT. La edad. A medida que avanzamos en años, la cabeza tiende a clarear. La razón es que el ciclo de vida del cabello se acorta con el tiempo, lo que provoca la producción de cabellos más cortos, finos y menos longevos.La dieta patria Tradicionalmente, las argentinas hemos lucido una espectacular cabellera, no por nada el 55 por ciento de las connacionales llevan el pelo largo. La razón es simple: la alimentación basada en carne, leche y huevos, tres ingredientes indispensables para tener un pelo sano. Evidentemente, para mantener el pelo bien afirmado en el cuero cabelludo es necesaria una dieta rica en proteínas y antioxidantes. Estos los encontramos en las carnes rojas magras: hígado, lentejas, soja, cítricos y los vegetales como zanahoria y zapallo, que contienen carotenos. Por otra parte, también se recomienda evitar el problema a través de la aplicación de lociones y productos capilares que contengan biotina, una vitamina del complejo B que otorga resistencia y vigor a la fibra capilar; vitamina B5, que favorece el crecimiento del cabello; vitamina E, un antioxidante celular y vitamina F; ácidos grasos esenciales, que no son fabricados por el organismo y deben incorporarse a través de la dieta. En síntesis, esto es lo que podemos hacer para que el problema no se produzca, ahora veamos qué medidas tomar si vemos alarmantes claros en nuestra cabeza. En caída libre Si bien la alopecia no es un problema menor, porque de hecho genera incomodidad en la imagen de la persona que la padece, tampoco debe tomarse como una tragedia. Lo imprescindible es consultar con un especialista que nos provea un buen diagnóstico. El nos dirá cuáles son los tratamientos disponibles para nuestro caso. Estos se dividen en dos tipos: los farmacológicos y los kinesiológicos. A lo que habría que sumar la adopción de una dieta adecuada, en los casos en que la caída del cabello es consecuencia de un déficit de proteínas o una anemia. No es raro que en estas ocasiones el profesional también recomiende complementos vitamínicos. Para revertir la caída, el tratamiento farmacológico puede ser complementario del kinesiológico. En los tratamientos se usan lociones especiales que se aplican con masajes en el cuero cabelludo. Sustancias como las ceramidas, el mexorexil y el bioxidil, más la placenta y los tricopéptidos ayudan a detener la caída del cabello. Estos se presentan en champúes, acondicionadores, ampollas y lociones. Cada uno de estos productos debe aplicarse siguiendo las instrucciones y la frecuencia recomendada por los fabricantes o por el especialista a quien recurrió por consejo. La kinesioterapia se basa en masajes manuales o con aparatos que a través del masaje en el cuero cabelludo reactivan la irrigación y la circulación sanguínea. De esta manera el pelo recupera parte de la vitalidad perdida. Lo que deberá tener en cuenta antes de encarar cualquier tratamiento es que estos exigen de su parte una constancia a toda prueba y, según su complejidad, resultan costosos.
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