Definir la frigidez
Ser
o no ser frígida esa sería la cuestión. Saber si se es realmente frígida o
no, si se trata de un simple accidente de paso o de un estado profundo,
tranquilizaría a muchas mujeres que disimulan su angustia tras un velo de falsa
felicidad. No se puede definir la frigidez con precisión, como si se tratara de
una enfermedad con síntomas concretos comprobados.
Para intentar definir desde un punto de vista médico la frigidez, los
especialistas han esbozado retratos, listas de síntomas y causas; sin embargo,
si se las compara, entre ellos se advierten contradicciones. Es prácticamente
imposible llegar a una conclusión, sin embargo, muchos investigadores han
acertado o estado muy cerca de la solución. En todo caso, todos ellos han
aportado un enfoque lúcido al problema. Las contradicciones provienen del hecho
de que la frigidez varía de una mujer a otra, de un caso a otro.
Hay
una diferencia entre los diversos casos posibles de frigidez y la forma de vivir
esta frustración. A la manifestación de la frigidez, hay que agregar la
personalidad de la mujer, su vivencia sexual, su entorno familiar, social, su
pasado psicológico, etc.
Si
las cosas en este terreno empiezan a verse con más claridad, se debe a que las
mujeres están empezando a expresarse. Hasta épocas recientes, ninguna mujer
hubiera confesado a quien fuera, ni siquiera a un médico, lo que sentía
o.. lo que no sentía. Las confidencias solo se hacían entre las propias
mujeres y eran limitadas, vergonzosas, entre miembros de una misma familia, lo
que significaba.. un simple intercambio de ignorancia. No insistiremos sobre las
posibilidades y los conocimientos ahogados por la moral, las costumbres
sociales, aunque deberíamos agregar que hasta hace muy poco las mujeres
ignoraban todo respecto a su propio cuerpo. La educación quería mantenerlas
como seres asexuados, con una madurez
mal definida sexualmente, incapaces de revelar lo que no
podían comprender. Al no saber como estaba constituido su cuerpo,
tampoco sabían cuando había algo que funcionaba mal. encerrada en su gheto
sexual, la mujer siempre era mal comprendida por el hombre, aunque se tratara de
un médico inminente.
Hoy
en día, la mujer ha empezado a conocerse y acepta expresarse.
Al
estar mejor informada, sabe descubrir en ella o en el seno de la pareja las
deficiencias, los fallos. Solo le queda dar el paso que la conduzca al
especialista para mejorar su caso de una manera consciente..
Saber
si se es o no realmente frígida.
La
liberalización de la sexualidad, al permitir la elaboración de obras sobre el
tema, al facilitar el intercambio de opiniones, incluso de sensaciones, de las
mujeres entre ellas, despertó en alguna la terrible pregunta : ¿seré frígida?
Un
texto mal interpretado, y aparece la duda, la confesión de una amiga que cuenta
experiencias íntimas puede producir la sospecha de anormalidad. Los
especialistas conocen muy bien a estas “ falsas frígidas” como las llaman.
Se trata generalmente de mujeres que no conocen bien a su cuerpo, o han recabado
aquí y allí información falsa, o son víctimas de los restos de tabúes
o errores pasados en nuestra civilización.
¿Quiénes
son estas falsas frígidas?
·
Las mujeres que se quedaron con la diferencia establecida por la teoría
freudiana entre el orgasmo vaginal y el orgasmo clitorídeo. Experimentan una
sensación aguda, un placer real y
arrollador, pero limitado a la zona del clítoris. Están persuadidas de no ser
normales porque ni tienen este tipo de sensaciones a nivel vaginal. Por poco,
que hayan leído sobre este tema, conocen la versión freudiana: la mujer que no
tiene orgasmos vaginales es infantil si se la compara con la mujer que
experimenta orgasmos vaginales, símbolo de madurez. Si la pareja conoce esta
teoría, la mujer se siente culpable, persuadida de que está dotada de una
sexualidad infantil y poco desarrollada. Va a lanzarse en persecución del
orgasmo vaginal, convenciéndose de que es frígida y probablemente resolverá
consultar con un especialista.
·
Las mujeres que tienen del orgasmo una concepción superior a las
sensaciones que experimenta. Tal vez han leído
obras con falsa información, en las cuales el placer aparece bajo la
forma de un vendaval, o de un torrente tumultuoso, durante el cual se puede
perder la conciencia, etc. Puede
ser también que hayan escuchado las intimidades a menudo exageradas de algunas
mujeres. Han sublimado siempre el orgasmo, pensando que se trataba de una
sensación mucho mas fuerte que la que ellas experimentan. Se siente
desdichadas si comparan
sus sensaciones con lo que han leído
y no tardan mucho en empezar a creerse frígidas.
·
Las mujeres que han hecho del orgasmo un “retrato-robot”.
Para esta clase de mujeres, se trata de una sensación precisa en
intensidad, duración, localización y
momento en que aparece. Son normalmente individuos muy racionales que han leído
y analizado fríamente una cierta información sobre la sexualidad. Muy menudo
desprovistas de fantasía en sus relaciones sexuales, no tiene un apetito
marcado en lo que se refiere a su vida sexual, pero experimentan un orgasmo
normal y satisfactorio. Sin embargo, no están conformes y se comparan con las
sensaciones que consideran normales, llegando a creerse frígidas.
·
Las mujeres que por razones psicológicas o físicas conocieron tardíamente
la experiencia orgásmica. Esta solo pudo producirse debido a ciertos fenómenos
que veremos detalladamente mas adelante, la primera vez, después de un parto o
una interrupción de embarazo ( voluntario o no), o
exclusivamente, durante los días que preceden a la menstruación. Estas
mujeres, que hasta que tuvieron el primer orgasmo se creían normales, descubren
lo que antes no experimentaron y en
el momento en que están atravesando un
periodo de potencia, se empiezan a tomar por frígidas.
A
estas falsas frígidas, el especialista no puede mandarlas a casa, diciéndoles
que “todo va bien “: lo que es válido para un estado físico banal empieza
a tambalearse cuando el factor psíquico influye también. No basta con asegurar
a una mujer que no es frígida: siempre pensará que padece alguna anomalía que
no ha sido captada. Lo que importa es abrirle los ojos para mostrarle una verdad
y una evidencia que ignoraba o había interpretado mal: al mismo tiempo se
eliminan las causas de su conflicto. Este no se hubiera producido si ella se
hubiera enterado, de que la distinción entre orgasmo clitorídeo
orgasmo vaginal es un error de Freud con importantes consecuencias porque
fue difundido por toda una escuela de psicoanalistas. En la actualidad está
probado que no es necesario que la mujer, durante su vida sexual, pase del
orgasmo clitorídeo supuestamente infantil al orgasmo vaginal de la madurez
psicosexual. Solo hay una clase de orgasmo, que tiene su centro inicial en el clítoris,
por la sencilla razón de que es la zona más apta, en el transcurso de la vida,
para captar la estimulacion sexual. Como tiene una importante concentración de
nervios, es más sensible que la vagina, que tiene unas paredes y una entrada
con poca inervación
Si
un orgasmo es muy intenso, puede ser capturado también por la vagina con una
intensidad de contracciones rítmicas bastante
variable. Del mismo modo, en ciertos individuos y cuando se produce cierto tipo
de orgasmo, es posible que tengan lugar determinadas contracciones espasmódicas
del perineo y de los músculos del esfínter. Los casos son raros, pero ocurre e
indican un orgasmo bastante violento.
Si
se interrogan a diez mujeres sobre lo que significa el orgasmo, obtendremos diez
respuestas diferentes. Cada mujer lo experimenta de una forma y lo describe con
un estilo propio. Desde un punto de vista médico, se puede describirlo como
“una explosión sensorial enorme
sin equivalentes. una explosión corta y violenta…seguida de una relajación rápida”.
sin embargo, es evidente que una mujer que no ha experimentado esta sensación,
encuentra difícil imaginarla. . A menudo, la imaginación desbordada de alguna
mujer que ha leído obras demasiado fantásticas o ha escuchado intimidades
excesivamente exageradas se sentirá seguramente desilusionada ante la
realidad. Suele ocurrir también que tanto al
hombre como a la mujer les gusta hacer gala de sus proezas sexuales y las
de su pareja y las magnifican. La mujer que escucha este relato y lo toma al pie
de la letra comenzará a inquietarse y a preguntarse por sus propias
experiencias con su pareja y le parecerán banales….
Si
el orgasmo se puede definir, no por este motivo deja de ser variado de una mujer
a otra, en duración, intensidad y frecuencia. Los orgasmos varían, aun en la
misma mujer, de uno a otro. No se pueden establecer datos precisos que den
información sobre un orgasmo tipo, como para evaluar la calidad y la plenitud
de cada caso en particular.
Del
mismo modo, no puede considerarse la frecuencia del orgasmo como prueba de
satisfacción plena. Tampoco debe ser un índice determinante del descubrimiento
tardío de la vivencia orgásmica. Sí se han registrado casos en que las
mujeres descubren el orgasmo después del parto, por ejemplo, seguramente
estamos aludiendo a individuos que tienen una vasocongestión pélvica débil.
Como las regiones genitales están mal o poco irrigadas, la excitación es
limitada. Si esta irrigación sanguínea aumenta por cualquier motivo, el
orgasmo aparecerá en las relaciones sexuales habituales. Son las mujeres que únicamente
experimental la vivencia orgásmica en el momento inmediatamente anterior a la
menstruación.
Fuente:
Maraflash
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