Los secretos de las parejas que duran
Todas las parejas pasaron, pasan y pasaran por crisis mas o menos fuertes, mas o menos profundas. El tema es que hacer cuando suceden y como lograr alimentar el amor que un día se juro entre mimos y besos. Convivir no es fácil para nadie. Hay hombres y mujeres con mayor o menor capacidad para compartir, para pedir perdón y perdonar, para ser tolerantes, para introducir una cuota de humor que desdramatice una situación, para tener paciencia, para encontrar alegría en el estar juntos y proyectar un futuro venturoso. Pero también es cierto que si uno carece de ciertas virtudes, bien puede aprender a gestarlas en su corazón, en su cabeza y en su espíritu. Una pareja feliz es algo que se construye. No es un billete de lotería que sale premiado. No estamos predestinados al éxito o al fracaso. Un insulto es un insulto, una caricia es una caricia, así como el perdón y el rencor tienen su peso. Nada da igual. Uno decide su presente y su futuro a cada instante. ¿qué pueden hacer entonces una pareja que quieren ser felices juntos? ¿ que secretos guardan las parejas que lograron perdurar en el tiempo amándose, contentos de estar el uno con el otro, soñando con envejecer de la mano? Nada
ni nadie puede asegurar que un matrimonio lo lograra, pero si se puede hacer
algo día tras día por alimentar el amor que una vez los unió. Convivir
es, ante todo, compartir. Tomar parte en la vida ajena y hacer partícipe de la
propia. Es una prueba complicada en la que demostramos muchas cosas concretas de
nuestro modo de ser y, en definitiva, el destino final de cualquier pareja. Es
frecuente ver a novios, adolescentes o jóvenes súper enamorados, con un
excelente sentido del humor. Sin embargo, resulta difícil recordar matrimonios
que mantengan esa chispa de vida cuando están juntos y que la trasmitan. Muchos
dejan que esa llama se apague y si bien es cierto que no es lo mismo tener
veinte años que cuarenta, cincuenta, sesenta, también lo es que hay parejas
que logran transmitir una felicidad que nace en sus corazones. En
idilio y el amor pueden existir y crecer en el matrimonio. Hay
que estar atentos porque en la pareja y en la familia se dan las mismas
emociones que en la sociedad: hay envidias, competencias, juegos de poder, y uno
de los trabajos más importante es permitir que la relación funcione en un
plano de paridad y de encuentro en donde el tema no es ganarle al otro, hacerse
la víctima ni echarle la culpa. Es
un trabajo cotidiano y es imprescindible tener paciencia, saber pedir perdón y
perdonar, reconocer en uno mismo los errores y tratar de cambiar. La casa, el
dinero, los hijos, el auto, la comida, pueden representar espacios de poder que
pueden llegar a ponerse en juego de manera agresiva. En
materia de sexo los años de convivencia pueden
permitir un
aprendizaje que redunde en una mejor comprensión y una mayor satisfacción
para ambos. Es cierto que los problemas cotidianos y la rutina suelen traer
como consecuencia la falta de deseo, pero también es verdad que esta dificultad
puede superarse. Hombre
y mujer se encuentran en la profundidad de su persona a través del contacto íntimo
pero mientras los impulsos sexuales masculinos son rápidos, los femeninos
tienen un ritmo mas lento y requieren una preparación adecuada, tranquila, sin
prisa. De ahí que muchos hombres consideran que las caricias son
insignificantes y se olviden de ellas, con lo que impiden que la mujer sienta
placer y participe del acto sexual de forma gratificante.
Detalles que permiten convivir en armonía.
Fuente:
Revista Luna |
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