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Para todos los casos en que deba utilizar sustancias
peligrosas como amoníaco, querosén o nafta utilice
guantes de goma y trabaje en un lugar bien aireado para
evitar intoxicaciones.
Madera
Tape los agujeritos en un mueble de madera clara con una
mezcla de harina de maíz y unas gotitas de agua. Si la
madera es oscura, pruebe con café instantáneo.
Si los tornillos de un mueble de madera se aflojaron,
retírelos, ponga un palillo en cada agujerito y vuelva
a colocarlos. Otra opción es darle varias capas de
esmalte incoloro para uñas.
Para mantener en condiciones sus muebles de teca, una o
dos veces al año frótelos con una pequeña cantidad de
aceite o crema de teca aplicada con lana de acero fina.
Pula bien con un trapo suave.
En cambio, lustre el roble con 600 mililitros de
cerveza, un poquito de cera de abeja derretida y dos
cucharaditas de azúcar. Deje secar y pase una gamuza.
Puede quitar la pelusa de la caoba utilizando una mezcla
de 1 cucharada de aceite de linaza y 1 de trementina en
1 litro de agua. Aplique, enjuague y frote bien con un
paño suave hasta sacar lustre.
El pino, el haya, el olmo y el nogal deben desempolvarse
regularmente. Además, lústrelos cada tanto con una
cera del tono adecuado.
Tanto para eliminar las marcas como para proteger la
madera, limpie los muebles barnizados con esponja
embebida en champú y frote con una franela. Si está
manchado, mezcle querosén, agua, alcohol fino y
vaselina líquida por partes iguales. Embeba un trapo
con la solución, elimine el exceso y pase por toda la
superficie.
Cuando se mancha un mueble de madera pintada al aceite
diluya dos cucharaditas tamaño té de lavandina o amoníaco.
Pase por toda la superficie con un paño limpio y deje
secar.
Cuero
Este material puede limpiarse con una mezcla de cera líquida,
trementina y aceite de lino. Frote luego con una
franela. Si no tiene manchas rebeldes, cepille con una
esponja o cepillo especial para cueros. Ocasionalmente
puede pasar un paño ligeramente humedecido para quitar
el polvo y la suciedad superficial.
Cuando la humedad ataque sus muebles, el primer paso será
retirar el moho con una esponja. Luego aplique una
solución de 1 taza de agua y 2 cucharadas soperas de
vinagre blanco de alcohol con un trapo limpio. También
sirve 1 taza de agua hirviendo con 1 cucharadita de té
de azafrán. Seque y encere con vaselina, cera o pomada
incolora para zapatos.
También puede borrar las manchas claras con un poco de
betún.
Si el material está percudido, es conveniente limpiarlo
con jabón de glicerina y la menor cantidad posible de
agua. Una vez seco, pase una franela.
Para cueros finos es más conveniente pasar la parte
interior de una cáscara de una banana. Luego repase con
una franela seca.
Los tonos claros pueden limpiarse con claras de huevo
batidas. Extienda la espuma con una esponja, deje secar
y saque brillo con un paño de lana. En cambio, para
mejorar el aspecto del cuero de color espolvoree talco y
pase una franela. Después mezcle dos partes de aguarrás
con una de cera, extienda la preparación y saque
brillo.
Metales
Cuando limpie los herrajes de los muebles, coloque una
plantilla de cartón para que el lustrametales no
arruine la madera.
Para retirar el óxido de un tornillo, una llave u otra
parte pequeña de un mueble, colóquelo en un recipiente
plástico, cúbralo con una bebida cola y deja actuar
todo un día. Enjuague con agua y seque con secador de
pelo.
Elimine la herrumbre de las superficies más grandes con
una solución de nafta común y aceite de cocina en
partes iguales. Aplique con un pincel sobre la zona,
deje actuar una hora y limpie con papel absorbente.
Limpie el hierro negro esmaltado con un trapo humedecido
en aceite y luego otro seco.
Para dejar impecable el cobre y el bronce prepare una
pasta limpiadora con jugo de limón y sal. Frote el
objeto con la mezcla y seque con un paño limpio. Si se
ha puesto verde, utilice una solución de amoníaco y
sal.
Fibras vegetales
Estos muebles aportan mucha calidez, pero requieren de
cuidados especiales.
Cepille bien el mimbre y luego pase un trapo húmedo.
Puede renovar su aspecto lavándolo con una solución de
una parte de agua oxigenada de 10 volúmenes y cuatro
partes de agua fría. Asimismo, blanquee los objetos de
mimbre, caña o junco con una mezcla de un litro de agua
y un cuarto de vaso de lavandina. Moje abundantemente la
superficie con un trapo. Deje algunas horas y si lo
desea más claro repita la operación. Luego enjuague y
deje secar al aire libre.
Si el asiento de una silla de caña está hundido, satúrelo
con agua muy caliente y luego déjelo secar al Sol.
Por último, limpie la paja o rafia con un paño
embebido en alcohol puro.
Tapizados
Si el sillón del comedor se rasgó o se quemó con un
cigarrillo, siga este procedimiento. Corte las hilachas
o bordes quemados con una tijera. Si no tiene guardado
un pedacito de género, secciónelo de alguna zona poco
visible del mueble. Exponga el parche nuevo al Sol para
que se decolore al nivel del tapizado. Coloque el parche
debajo del agujero, por dentro del mueble, haciendo
coincidir el diseño del estampado. Fije el parche con
un pegamento para tela y, antes de que se seque por
completo, presione los bordes con firmeza para asegurar
una terminación prolija. Otra opción es coser los
bordes a mano con mucho cuidado utilizando un hilo
acorde al color de la tela.
Si el tapizado está muy arruinado, cósalo prolijamente
y cubra el sillón con una funda. Se consiguen en una
gran variedad de estampados y no son muy costosas. Otra
opción es cubrir las sillas y sillones gastados con
grandes piezas de tela o fundas sueltas fabricadas por
usted misma.
Los brazos son lo primero que se desgasta de un sillón.
Haga una funda deslizante para colocarla sobre esta área.
Quedará protegida y podrá descubrirla cuando lo desee.
Para revivir los colores y quitar el polvo de la tela,
frote sal húmeda, deje actuar media hora y luego quite
con un cepillo suave. Este proceso no debe repetirse muy
a menudo, ya que va desgastando la tela.
Muebles antiguos
Protéjalos de la luz natural y artificial tanto como
sea posible para no alterar su color original. Mantenga
la madera, la tela y el papel lejos de las fuentes de
calor para que no se resequen y agrieten. Asegúrese de
que todas las patas asientan perfectamente en el suelo
para que no se desencuadre y no sobrecargue los cajones.
Si se desprende algún trocito de madera, guárdelo para
que un restaurador profesional lo repare.
Cierre con llave ambas puertas de bibliotecas y
armarios. Si se abre en forma incorrecta podría
lastimarse la madera.
Tenga la precaución de limpiar las partes metálicas
con la cera para maderas porque un limpiador específico
podría dejar una aureola blancuzca.
Lustre los muebles de madera con cera de abeja natural
(ver recuadro), ya que el lustre con siliconas da un
brillo artificial y es difícil de quitar.
Cuadros
Frote las pinturas al óleo con media papa cruda y deje
secar.
Si desea renovar los marcos dorados, sumerja un frasco
de trementina en agua caliente y frote el líquido tibio
sobre el marco. Luego límpielo con tres cucharadas de
vinagre en dos tazas de agua fría. Seque y lustre con
un paño suave. Para los de madera use lustramuebles y
detergente suave para plástico.
Cristales
Límpie las superficies de vidrio, cristal y espejo con
un trapo embebido en alcohol de quemar y saque brillo
con un paño seco.
Lámparas
Limpie las pantallas regularmente o resultará difícil
o imposible. Quite el polvo regularmente con una
aspiradora o un plumer.
Pergamino: desempolve suavemente y quite las manchas con
una goma de borrar.
Plástico o vidrio: lave con detergente liviano y luego
enjuague y seque.
Aviteladas: mezcle una parte de jabón en polvo, una de
agua caliente y dos de alcohol desnaturalizado. Limpie
con esta solución, enjuague con un paño embebido en
alcohol desnaturalizado y aplique un poco de cera para
muebles.
Papel: limpie los plegas con un trapo.
Tela: use el accesorio para tapizados de la aspiradora.
No la lave.
Prepare su propia cera para maderas
Este producto es el mejor para que sus muebles de madera
queden perfectos.
Ralle grueso 1/2 kilo de cera de abeja natural. Si es
muy dura, puede calentarla al microondas en mínimo
durante unos segundos. Coloque la cera rallada en un
frasco a rosca. Agregue 150 mililitros de trementina y
apoye la tapa suelta sobre el frasco. Colóquelo en un
bol grande y vierta agua caliente no hirviendo para
derretir la cera. Sacuda el frasco suavemente para que
la mezcla forme una pasta y deje enfriar. Guarde la cera
en un frasco de boca ancha para poder introducir el paño.
Si se endurece, vuelva a utilizar el agua caliente
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