Salud en casa
Los 20 remedios naturales más efectivos
Los pueblos
orientales y los antiguos habitantes de América nos legaron su sabiduría
en el uso de las plantas. Hoy les revelamos cómo esas hojas y esencias
curan las enfermedades de nuestro tiempo.
Gingseng
El estrés es un estado de ansiedad, tensión y nerviosismo que se
traduce en distintos síntomas físicos y psicológicos producidos por
alguna situación particular. Para aumentar la energía y la capacidad
de enfrentarse a situaciones tensionantes se bebe una infusión
realizada con esta planta. También se puede completar con otra infusión
de hierbas relajantes, como el tilo o la manzanilla.
Harina de maíz
El acné es una erupción de granos y manchas rojas distribuidas
principalmente sobre el rostro, los hombros y la parte superior del tórax.
Para tratarla, puede prepararse un emplasto con una mezcla de partes
iguales de harina de maíz con uno de estos ingredientes: fresa, papaya,
tomate, jugo de limón, de manzana o de pepino.
Frutos del
bosque
El aumento de concentraciones de ácido úrico en la sangre produce
gota. Para prevenir los dolores en articulaciones, tendones y riñones
que esta enfermedad provoca, resulta adecuado el consumo de frutos del
bosque como las frambuesas, arándanos, grosellas y fresas.
Regaliz, melisa
y jengibre
La fatiga puede surgir como un problema crónico, psicológico o una
alergia. Sus síntomas incluyen fatiga debilitante, falta de concentración
y hasta inflamación de los ganglios linfáticos. Si una dieta
equilibrada no basta, intente ingerir un té preparado con una mezcla de
estas hierbas antivíricas y consuma alimentos ricos en magnesio, como
la espinaca y la lechuga.
Ulmaria
El dolor de cabeza recurrente afecta la vida diaria de muchas personas.
Lo primero es averiguar la causa. Si es de origen nervioso, este tipo de
malestar se trata con infusiones de melisa y ulmaria. Cuando se trata de
una molestia debida a la presión que causan los músculos de la cara,
cuello y hombros sobre los nervios y los vasos sanguíneos, lo
importante es revisar los hábitos posturales y realizar ejercicios y técnicas
de relajación.
Alfalfa y yuca
La artritis afecta las articulaciones produciendo dolor e inflamación y
reduciendo la movilidad. Tanto para la osteoartritis que desgasta las
articulaciones debido a la edad y el uso, como para la artritis
reumatoidea, de tipo autoinmune, se pueden utilizar los efectos
antiinflamatorios y calmantes del dolor que tienen la alfalfa y la yuca.
Se deben tomar en infusión tres veces por día. También se recomiendan
los baños de calor y frío, los bálsamos de cayena y los preparados tópicos
con mentol.
Valeriana
El insomnio no es sólo la dificultad para conciliar el sueño, también
se llama así cuando una persona no puede permanecer dormida o sufre una
alteración en el patrón del sueño que, al despertarse, lleva a la
percepción de que el sueño ha sido insuficiente. La valeriana tiene un
aroma bastante desagradable, pero su impacto sedante bien vale el
esfuerzo. Esta hierba intensifica los efectos de otros sedantes e induce
y mejora el sueño. Se recomienda tomar una infusión caliente una media
hora antes de acostarse.
Jugo de áloe
Vera
La úlcera es consecuencia de lesiones producidas en el tejido que
protege las paredes del estómago y del intestino delgado. El áloe Vera
-además de la manzanilla- posee efectos curativos sobre las úlceras.
Se recomienda tomar un litro de jugo diario, dividido en varias tomas.
Calabaza
Aunque existe una gran variedad de síntomas que pueden provocar una
reacción alérgica, los más comunes son manchas en la piel, inflamación,
urticaria, sarpullidos y picores, además de molestias estomacales y
mareos. Tanto la calabaza madura como el calabacín se utilizan para
tratar las molestias producidas por las inflamaciones, edemas y ciertos
trastornos reumáticos. Se hierven, con su cáscara y luego se toma el
caldo o se hace puré con la pulpa y el líquido.
Yogur
En algunos casos, la diarrea puede ser el síntoma de un problema más
grave, por lo que conviene consultar al médico, sobre todo si la sufren
los niños o si dura más de tres días. En estos los casos, es
importante reponer la flora intestinal tomando lactobacilus acidofilus,
que pueden encontrarse en yogures y otros compuestos lácteos. Otra
medida recomendada es tomar pectina, la fibra de la fruta que se
encuentra en manzanas y cítricos y también en la algarroba. Además de
tomar muchos líquidos para evitar la deshidratación.
Lecitina
Los cálculos biliares son la formación de pequeñas piedras en la vesícula
biliar causada por una dieta inadecuada. Producen dolores intensos y
característicos acompañados de mareos, vómitos o náuseas. En estos
casos, puede tomarse lecitina para aumentar la concentración de la
bilis, o infusiones de plantas como el cardo lechal, el boldo y la cúrcuma.
Equinacea
Esta hierba se usa para luchar contra las infecciones y acelerar la
cicatrización de heridas. De acuerdo con algunos estudios, la equinacea
potencia el sistema inmunológico incrementando la actividad de ciertos
tipos de glóbulos blancos y sin efectos secundarios. Seis a nueve
mililitros de su jugo por día son suficiente para tratar gripes o
infecciones de las vías urinarias.
Hipérico o
Hierba de San Juan
La depresión es un sentimiento de tristeza intenso desproporcionado con
respecto a la magnitud del hecho que lo origina. En casos moderados,
esta hierba puede suavizar el problema y tiene menos efectos secundarios
que los fármacos. Se recomiendan de 2 a 4 gramos por día en infusión.
Frutas
tropicales
La diabetes es una enfermedad crónica que afecta el metabolismo
elevando los niveles de azúcar en la sangre. Sus síntomas son
frecuentes deseos de orinar, sed y apetito excesivo, pero se diagnostica
con un análisis de sangre. El té de hojas de mango se utiliza para
prevenir y mejorar los problemas oculares derivados de esta enfermedad.
Se prepara el té con dos hojas secas por cada 1/4 litro de agua, se
tapa y se deja reposar durante una hora. Luego se añaden unas gotas de
jugo de mango, de papaya o de guayaba y se bebe una taza por día.
Salvado de
trigo
Para el estreñimiento, se recomienda consumir un laxante natural en
forma esporádica para no acostumbrar al organismo a su uso. Una receta
efectiva es la ingestión de alimentos con fibra, con no más de media
taza de salvado de trigo con abundante agua una vez por día y ciruelas
frescas. Además, consumir al menos de 6 a 8 vasos de agua por día.
Levadura
Una variación incorrecta en los niveles de las sustancias grasas
presentes en la sangre, conocida como colesterol alto, puede tratarse
con colestina, un ingrediente crucial de la levadura. No tiene efectos
secundarios. Reduce el colesterol de 25 a 40 puntos acompañado de
ejercicio y dieta.
Té verde
El té verde ayuda a limpiar los dientes y elimina la formación de
placa dental, con lo que se puede prevenir de forma eficaz la aparición
de caries, tan común en los niños por su relación con la higiene
bucal y el consumo constante de azúcar. Se lo puede tomar como infusión
o usar en enjuagues bucales.
Hojas de
duraznero
La acidez estomacal se caracteriza por una sensación de ansiedad, gases
y un regusto ácido después de las comidas. Si es un síntoma frecuente
se debe consultar con un especialista y abandonar el tabaco, el alcohol,
el café y los fritos.
Una infusión hecha con hojas de duraznero es un excelente digestivo que
ayuda a aliviar todo tipo de problemas intestinales. También el maíz
es muy eficaz para evitar problemas digestivos.
Kava
La ansiedad es un estado parecido al miedo, pero sin motivo aparente y
acompañado de síntomas como el estrés, nerviosismo, insomnio y
dolores físicos localizados generalmente en el pecho. Palpitaciones,
falta de aire, sudores fríos, mareos o vértigo son otros de los síntomas.
La kava y la valeriana son muy eficaces en estos casos si se bebe una
infusión todas las noches.
Ginkgo
Este árbol existe desde hace más de 200 millones de años. Puede
mejorar el flujo de la sangre al cerebro y las extremidades estimulando
el funcionamiento del sistema cardiovascular, la memoria y el estado
mental. Sus efectos secundarios son esporádicos y no pasan de dolor de
estómago o cabeza o sarpullidos. Con una dosis de 120 a 240 miligramos
por día, después de varias semanas notará una mejora en los problemas
de memoria generados por la edad.
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