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A
través de recientes estudios realizados por el Dr. Samuel Janus, Profesor
clínico asociado de Medicina y Psiquiatría del Comportamiento, de la
Universidad de Virginia (USA), se comprobó que es muy marcada la
diferencia entre lo que piensan y cómo actúan con relación al sexo las
mujeres que trabajan y las amas de casa.
Las
mujeres que trabajan son sexualmente mucho más activas que las amas de
casa, debido a que están acostumbradas a acometer con más dinamismo sus
labores en el competitivo mundo de hoy para poder triunfar.
Como
resultado, desarrollan un temperamento más agresivo, son más decididas,
y le expresan a sus maridos o pareja, sin inhibiciones, qué quieren en la
cama y cómo lo desean.
Sin
embargo, las amas de casa sienten mucha ansiedad a la hora de hacer el
amor, porque se preocupan más por satisfacer sexualmente al marido, con
tendencia a sentirse insatisfechas ellas, considerando más importante el
disfrute de su pareja.
Las
mujeres que trabajan fuera de la casa tienen más orgasmos y ven el sexo
como una recompensa al trabajo.
Además,
consideran que hacer el amor es una actividad que debe ser compartida. A
partes iguales, por los dos miembros de la pareja.
Las
mujeres que trabajan no necesariamente tienen que casarse para ser
felices, mientras que la felicidad para las que permanecen en el hogar
gira en torno del matrimonio y de la familia.
Las
amas de casa son menos propensas a la espontaneidad sexual, son más
tradicionales y tienen más en cuenta las creencias religiosas a la hora
de actuar en su vida íntima.
Las
profesionales prefieren experimentar técnicas sexuales y explorar sus
fantasías.
Recuerda
que todas éstas son generalidades, y no quiere decir que este patrón de
comportamiento sexual sea el mismo para todas las mujeres. Y tú, ¿qué
opinas?
Fuente:
Mujerbonita
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