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Trastorno
de ansiedad generalizada (TAG)
El
síntoma fundamental es la ansiedad, que es persistente en el
tiempo (dura más de 6 meses) y generalizada, sobre una amplia
gama de acontecimientos o actividades (como el rendimiento
laboral o escolar), no estando restringida a una situación en
particular como en las fobias.
La
ansiedad esta asociada muy frecuentemente a preocupaciones
excesivas (llamada expectación aprensiva). Por ejemplo: miedo a
que algún familiar cercano o la misma persona que sufre este
trastorno puedan tener un accidente, enfermarse o morir. A la
persona le resulta difícil controlar este estado de constante
preocupación.
La
ansiedad y preocupación se asocian a 3 o más de los siguientes
síntomas:
-
Nerviosismo,
inquietud o impaciencia
-
Fatigabilidad
(cansancio) fácil
-
Dificultad
para concentrarse o poner la mente en blanco
-
Irritabilidad
-
Tensión
muscular, temblor, cefalea (dolor de cabeza), movimiento de
las piernas e incapacidad para relajarse
-
Alteraciones
del sueño: dificultad para conciliar o mantener el sueño o
sensación al despertarse de sueño no reparador
-
Sudoración,
palpitaciones o taquicardia, problemas gastrointestinales,
sequedad de boca, mareos, hiperventilación (aumento del número
de respiraciones por minuto)
La
ansiedad, la preocupación o los síntomas físicos provocan un
malestar significativo o deterioro en las relaciones familiares,
sociales, laborales o de otras áreas importantes de la
actividad de la persona.
Es
importante descartar que estos síntomas no sean debidos a la
ingesta de algún tipo de sustancia ansiogénica: cafeína,
anfetaminas o a una enfermedad médica (hipertiroidismo por
ej.).
El
Trastorno de Ansiedad Generalizada (TAG) es mucho más de lo que
una persona normal con ansiedad experimenta en su vida diaria.
Son preocupación y tensión crónicas aún cuando nada parece
provocarlas. El padecer de este trastorno significa anticipar
siempre un desastre, frecuentemente preocupándose excesivamente
por la salud, el dinero, la familia o el trabajo. Sin embargo, a
veces, la raíz de la preocupación es difícil de localizar. El
simple hecho de pensar en pasar el día provoca ansiedad.
Caso
Clínico
"Yo
siempre pensé que era aprensivo. Me sentía inquieto y no podía
descansar. A veces estas sensaciones iban y venían. Otras
veces eran constantes. Podian durar días. Me preocupaba por
la cena que iba a preparar para la fiesta o cuál sería un
magnífico regalo para alguien. Simplemente no podía dejar
nada de lado.
Tenía
serios problemas para dormir. Hubo ocasiones en que despertaba
ansioso en la manaña o en la mitad de la noche. Me costaba
trabajo concentrarme aún mientras leía el periódico o una
novela. A veces me sentía un poco mareado. Mi corazón latia
apresuradamente o me golpeaba en el pecho. Esto me preocupaba
aún más."
Tratamiento
Muchas
personas con Trastornos de Ansiedad Geberalizada pueden ayudarse
con un tratamiento. La terapia para trastornos de ansiedad
frecuentemente incluye medicamentos o formas específicas de
psicoterapia.
Los
medicamentos, aunque no son curaciones, pueden ser muy efectivos
para mitigar los síntomas de ansiedad. En la actualidad existen
más medicamentos disponibles que antes para el tratamiento del
Trastorno de Ansiedad Generalizada. De tal manera que, si un
medicamento no da el resultado buscado, generalmente hay otros
que se pueden probar. Además, se están descubriendo nuevos
medicamentos para el tratamiento de los síntomas de ansiedad.
Las
investigaciones también han demostrado que la Terapia del
Comportamiento y la Terapia Cognitiva pueden ser efectivas para
el tratamiento del TAG.
En
general, los síntomas del TAG tienden a disminuir con la edad.
Se estan llevando a cabo investigaciones para confirmar la
efectividad de otros medicamentos (antidepresivos) para este
Trastorno. También son útiles la técnica de relajación
y de retroalimentación (Biofeedback) para controlar la
tensión muscular.
Síntomas
dependientes de la cultura, la edad y el sexo
Existen
considerables variaciones culturales en cuanto a la expresión
de la ansiedad (p.ej., en algunas culturas la ansiedad se
expresa a través de síntomas predominantes somáticos, y en
otras a través de síntomas cognitivos). Es importante tener en
cuenta el contexto cultural a la hora de evaluar el carácter
excesivo de algunas preocupaciones.
En los niños y adolescentes con trastorno de ansiedad
generalizada, la ansiedad y las preocupaciones suelen hacer
referencia al rendimiento o la competencia en el ámbito escolar
o deportivo, incluso cuando estos individuos no son evaluados
por los demás. A veces la puntualidad es el tema que centra las
preocupaciones excesivas. Otras veces son los fenómenos catastróficos,
como los terremotos o la guerra nuclear. Los niños que
presentan el trastorno pueden mostrarse abiertamente
conformistas, perfeccionistas, inseguros de sí mismos e
inclinados a repetir sus trabajos por una excesiva insatisfacción
a la vista de que los resultados no llegan a la perfección. Al
perseguir la aprobación de los demás pueden mostrar un recelo
característico; necesitan asegurarse de forma excesiva de la
calidad de su rendimiento o de otros aspectos que motivan su
preocupación.
El trastorno es ligeramente más frecuente en mujeres que en
varones cuando se estudian muestras de centros asistenciales
(aproximadamente el 55-60% de los diagnósticos se efectúan en
mujeres). En estudios epidemiológicos de población general la
relación de sexos es de dos tercios a favor de las mujeres.
Prevalencia
En
muestras de población general la prevalencia anual del
trastorno de ansiedad generalizada se sitúa en el 3%
aproximadamente, mientras que la prevalencia global llega hasta
el 5%. En los centros médicos para trastornos de ansiedad
aproximadamente el 12% de los individuos presenta un trastorno
de ansiedad generalizada.
Curso
Muchos
individuos con trastornos de ansiedad generalizada se consideran
ansiosos o nerviosos de toda la vida. Aunque más de la mitad de
los que acuden a la consulta manifiestan que el trastorno de
ansiedad generalizada empezó en la segunda infancia o la
adolescencia, no es raro que el trastorno se inicie a partir de
los 20 años de edad. El curso es de carácter crónico, pero
fluctuante, con frecuentes agravamientos coincidiendo con períodos
de estrés.
Patrón
familiar
La
ansiedad como rasgo muestra una evidente incidencia familiar. Se
han descrito hallazgos todavía inconsistentes que muestran un
patrón familiar para el trastorno de ansiedad generalizada,
aunque la mayoría de ellos no han sido capaces de demostrar un
patrón concreto de agregación familiar.
Referencias
Bibliográficas
-
Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders, 4°
edition (DSM-IV). American Psychiatric Association.
American Psychiatric Press, 1994.
- Kaplan and Sadock's Synopsis of Psychiatry, 8° edition.
Lippincott Williams & Wilkins Press, 1997.
- Treatments of Psychiatric Disorders, 2° edition. Gabbard and
Atkinson. American Psychiatric Press, 1997.
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