| Estar
de buen humor (alegre o contento) o estar de mal humor (triste y
irritable) nos ocurre a todos nosotros. A veces, el humor, el
estado de ánimo, está en relación a las circunstancias de la
vida que nos dan alegría (aprobar el curso, encontrar un trabajo)
o a otras que nos ponen tristes (la muerte de una persona querida,
un desengaño sentimental). Normalmente estos cambios duran un
tiempo y no interfieren de manera importante, la vida social,
familiar o laboral de las personas. Hay hombres y mujeres que son
de carácter optimista y otros que son pesimistas, de la misma
manera que hay rubios y morenos o altos y bajos: son variaciones
dentro de la naturaleza humana.
La
enfermedad bipolar es un trastorno del estado de ánimo o del
humor que lo padecen las personas que cuando están deprimidas, lo
ven todo negro, como si los problemas no tuvieran solución,
pierden el interés por todo incluso de cosas que antes les eran
agradables, no tienen ganas de hacer nada, se sienten culpables e
incapaces de hacer las cosas mas sencillas y piensan en la muerte
y en el suicidio para dejar de sufrir.
En
cambio, cuando están contentos, se encuentran eufóricos, todo lo
ven de color de rosa, se sienten capaces de hacer cualquier cosa
(viajes, negocios), no sienten la necesidad de dormir porque están
activos continuamente, hablan sin parar y pasan de un tema a otro
lo que hace difícil mantener una conversación ordenada. Dicen
cosas íntimas a veces con lenguaje soez como si hubiesen perdido
la vergüenza. Pueden tener la tendencia al consumo de drogas. A
menudo gastan mucho dinero en cosas inútiles o negocios fantásticos
y su vida familiar, social y laboral se deteriora totalmente.
Cuando
los periodos de depresión se repita (fases depresivas) o alternan
con temporadas de gran euforia (fases maníacas), se considera que
se sufre la enfermedad bipolar, el trastorno afectivo bipolar o la
psicosis maníaco depresiva, términos que significan lo mismo.
¿A
QUIEN PUEDE AFECTAR?
De
cada 1000 personas, de 10 a 15 pueden padecer la enfermedad (1 a
1’5%) y si uno de los padres la padece, la posibilidad de que
los hijos también la sufran aumenta hasta cerca del 15%.
¿A
QUE EDAD EMPIEZA?
Aparece
alrededor de los 20 años pero también puede aparecer algo
antes o bastante después. A veces empieza a manifestarse después
de un parto.
Los
periodos o fases en los cuales el enfermo puede estar deprimido
a maníaco (eufórico) puede ser muy variable y estar en relación
con los cambios meteorológicos a de estación (primavera, otoño)
o a circunstancias de la vida (acontecimientos vitales). Entre
fase y fase, el enfermo puede estar un tiempo totalmente normal.
¿COMO
SE HACE EL DIAGNOSTICO?
El
diagnóstico de la enfermedad lo debe hacer un equipo de médicos
psiquiatras con experiencia, ya que existen otras enfermedades
que pueden dar síntomas parecidos. De la misma manera también
pueden darlos el consumo de algunas sustancias (drogas).
La
característica principal de la enfermedad es que es CÍCLICA
(bipolar), es decir con periodos de normalidad seguidos de
episodios o fases maniacas o depresivas, por separado o alternándose.
¿POR
QUÉ SE PRODUCE?
La
enfermedad está relacionada con alteraciones de determinadas
sustancias del cerebro (neurotransmisores), a la herencia, a
cambios hormonales y a otras causas.
Algunas
personas son mas vulnerables que otras a padecer la enfermedad
por su propia personalidad o según como sepan afrontar los
problemas de la vida cotidiana.
¿PUEDE
TRATARSE LA ENFERMEDAD BIPOLAR?
Actualmente
la enfermedad bipolar puede tratarse con éxito e incluso
prevenirla, con el uso de medicamentos y con la “psicoeducación”
tanto del enfermo como de los familiares.
La
psicoeducación pretende dar a los pacientes y a sus familiares
información sobre la enfermedad que permita prevenir las recaídas
o las complicaciones (sobretodo el suicidio), así como mejorar
la convivencia familiar y la integración laboral y social.
El
pronóstico no es malo si se hace correctamente el tratamiento y
durante el tiempo que haga falta (como hacen los diabéticos o
las personas que tienen la presión alta).
Hoy
en día, se dispone de tratamiento para tratar las fases
depresivas, las fases maniacas y para evitar las recaídas.
Entre estos medicamentos están las “sales de litio” y
algunos fármacos que también sirven para tratar algunas formas
de epilepsia.
El
tratamiento con estos fármacos requiere en algunos casos, hacer
algunas pruebas y análisis, para saber si los medicamentos
llegan a la sangre en cantidad suficiente para ser eficaces y
para que no alcancen niveles tóxicos. Estos controles conviene
hacerlos en las Unidades de Enfermería de los Centros de Salud
Mental (Clínicas de Litio o de Trastornos Afectivos) de donde
se vigilará para que no se produzcan efectos secundarios y que
atenderán todas las dudas.
En
algunos lugares se han creado grupos y asociaciones de afectados y
familiares, que informan de los recursos disponibles a nivel
sanitario, dan apoyo y sensibilizan a la Sociedad y a la
Administración para que se reconozca la enfermedad y se destinen
mas recursos para atenderla.
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