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TRUCOS EN LA COCINA Cebollas de larga duración Si usa cebollas y quiere conservar lo que le sobra, proceda de la siguiente manera: envuélvalas en papel de aluminio y colóquelas en el congelador De esta forma se mantendrán intactas todas sus propiedades. Mermeladas siempre frescas Las mermeladas caseras se pueden conservar durantes varios meses si antes de cerrar el envase lo cubre con papel de aluminio. humedecido en alcohol. Una vez abierto el frasco, consuma el contenido enseguida, antes de que se forme moho. El
aroma del café Cuando abra un paquete de café páselo a un recipiente de vidrio con cierre hermético y guárdelo en un lugar fresco (puede ser la heladera ). Al destapar el frasco sentirá el típico aroma a café recién molido. Contra
las bacterias Las verduras y las frutas que se vayan a consumir crudas previamente lávelas muy bien en agua con un par de gotas de lavandina. De este modo desaparecerán todas las bacterias y de tal manera ahuyentarán todas las bacterias y el peligro del cólera. Vísceras Antes de guardar el pescado en el congelador, limpielo muy bien sacándole las vísceras. Proceda de la misma forma con el pollo. Utensillos en mal estado No utilice en la cocina utensillos de madera o porcelana que estén rotos o descascarados. Los poros pueden contener gérmenes que contaminen los alimentos. Perfume casero Para aromatizar la cocina, prepare un perfume casero: hierva agua y añada una cucharadita de azúcar, una pizca de canela, clavo de olor y cascara de limón. Cuando la preparación entre en ebullición, comenzará a perfumar el ambiente. Verdes al freezer Blanquee los vegetales crudos (lechugas, tomates, cebollas...) antes de ponerlos en el freezer, porque el frío puede llegar a quemarlos. Lejos del frío Los embutidos como la salchicha y el salame jamás deben congelarse. Quesos duros Los quesos duros se pueden congelar ya que se mantienen frescos durante dos meses. Pártalos en porciones pequeñas y envuelva cada parte en plástico y papel de aluminio. Quesos blandos No congele los quesos blandos, porque suelen adquirir textura y un notable sabor desagradable. Etiquetados Pegue etiquetas y ponga fecha de congelación a los productos que vaya introduciendo en el congelador. Esto le ayudará a encontrarlos fácilmente y a controlar su caducidad. Arroz a punto Para conseguir un arroz a punto: cuando lo cocine agréguele agua caliente o hirviendo, nunca fría o tibia porque obtendrá granos blandos. Jamón muy salado Para cocinar un jamón demasiado salado, déjelo reposar en leche durante dos o tres horas. De esta manera se absorverá el exceso de sal. Caldo de carne La carne para hacer caldo, póngala a cocer en agua fría. Para los guisos, lo ideal es prepararla con agua o caldo caliente. Manteca siempre firme Un pan de manteca, recién salida del freezer, se puede ablandar en el microondas. Colóquela dentro del horno en un plato y sin papel. Salsa demasiado líquida Para espesar una salsa que ha quedado demasiado líquida, agréguele un poco de pan frito molido. Guiso muy salado Puede quitar el exceso de sal en un guiso, si le incorpora una papa cruda (déjela solo durante un hervor). Guiso grasoso Quite el exceso de grasa en un guiso añadiéndole una rebanada de pan (absorberá todo lo que sobre). Cocción de verduras Si duda en tapar o no las verduras cuando estén cociéndose, memorice esta regla: Se tapan las que crecen bajo la tierra y no se tapan las que lo hacen sobre la superficie. Sabor a ajo Al ajo quítele el rabito verde para que no deje un sabor demasiado fuerte en la comida. Sabor más dulce Cuando cocine frutas, agréguele una pizca de sal, esto realzará notablemente su sabor dulce. Repostería Para evitar que los sabores se mezclen si está preparando postres, tortas o cualquier otra repostaría, no las cocine con otro tipo de platos en el horno. |
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