Ante la
violencia de género no podemos callarnos ni mirar
hacia otro lado.
Silvia Casaseca-Aliste (
Psicóloga ) responde.
Denunciar al agresor es la única forma de salir de
esa situación y de acceder a las medidas de
protección.
- ¿Cuáles son
las características de un maltratador típico? - Por lo general, los agresores son personas muy
inseguras, con muy baja autoestima, que no se
valoran nada pero que tratan de dar una imagen
totalmente contraria. Su misma inseguridad es la que
los lleva a necesitar tener el control sobre algo y
lo consiguen con la persona que para ellos es la más
débil y vulnerable que es su pareja. Para
controlarlas recurren primero al miedo, a las
amenazas e insultos y posteriormente a los
maltratos. Además son personas con muy bajo control
de impulsos y que llegan fácilmente a la violencia.
- Sin embargo, ¿cómo se explica que mucha gente
hable del agresor como una persona amable? - Los maltratadores en general, de cara a los
demás son personas agradables y educados porque lo
que pretenden es que nadie se entere de lo que está
pasando. La agresividad suele darse en el ámbito del
hogar, con su pareja. Puede ser que se muestren
también agresivos con los hijos pero, usualmente,
cuando hablamos de violencia de género se refiere al
maltrato psicológico o físico hacia la pareja.
- ¿Existen síntomas que den una señal de alerta
si el agresor está aumentando su nivel de violencia? - El agresor suele empezar con un maltrato
psicológico, con insultos y amenazas. Después
empieza a querer controlar a su pareja en todo
momento e intentan que ellas hagan siempre lo que
ellos quieren. Son personas muy celosas en muchas
ocasiones que no valoran a su pareja, no las toman
en cuenta, no las dejan tomar decisiones. Suelen
utilizar también el abuso económico de tal modo que
no les permiten acceder a la economía del hogar y no
les consultan a la hora de tomar medidas
importantes. Normalmente los abusos siempre van
aumentando en intensidad hasta llegar al maltrato
físico. Es lo que llamamos la escalada de la
violencia.
- ¿En qué momento la mujer debe actuar y decir
basta? - Poner un límite es complicado. En un principio
la agresión puede ser muy leve y casi imperceptible,
de tal modo que cuando la mujer se da cuenta de su
situación ya ha llegado a unos niveles graves y con
consecuencias importantes como pueden ser cuadros
depresivos, de ansiedad y de inseguridad con lo cual
les resulta más difícil dar el paso de romper la
relación o poner una denuncia. Por ello lo ideal es
actuar desde el primer momento.
- ¿Un agresor puede cambiar? - Es muy difícil. Es cierto que después de la
agresión viene la fase de reconciliación o de luna
de miel en la que el agresor se compromete a no
repetirlo y durante un tiempo, que cada vez es más
corto, cambia y se comportan de una forma totalmente
diferente, pero siempre la agresión se vuelve a
repetir. Sin embargo, hay tratamientos para
maltratadores y si realmente están motivados puede
hacerse algo pero es complicado.
- ¿Qué les recomendaría a aquellas mujeres que en
este momento son víctimas de la violencia de género? - Que lo denuncien cuanto antes porque es la
única forma de poder salir de esa situación y de
acceder a medidas de protección que de otra manera
no van a tener.
- ¿Qué se puede hacer desde la sociedad al tener
conocimiento de un caso de violencia de género? - No callarnos y no mirar hacia otro lado. Es
verdad que hay veces en que no se sabe lo que está
ocurriendo porque el agresor se muestra de cara a la
gente como una persona amable, pero también es
cierto que en muchos otros casos la familia, los
vecinos y amigos sí son conscientes de lo que está
pasando, porque han visto u oído algo y, sin
embargo, prefieren hacer la vista gorda. Aunque sea
difícil actuar y meterse en la intimidad de una
pareja es necesario hacerlo porque de lo contrario
la consecuencia es la muerte.
- ¿Cómo se puede ayudar a una víctima? - Lo recomendable es acercarse a esa persona
para tratar de ayudarla convenciéndola de que dé el
paso y acuda a poner la denuncia.